Osama, muerte lenta
A esta altura, todo el mundo sabe la noticia que hoy un poco más temprano fuerzas americanas dieron muerte a Osama Bin Laden, considerado el autor intelectual del ataque a las torres gemelas.
No voy a escribir una nota larga sobre la forma (seguramente ya alguien tiene los derechos para la película, y nos vamos a cansar de escuchar del tema esta semana en los medios), pero si me gustaría una pequeña reflexión:
- ¿A nadie le parece mal que un gobierno se meta ilegalmente en otro país (recordemos que USA no está en guerra con Pakistán), para asesinar a alguien? (Más allá de que sea el Profesor Neurus y realmente se lo merezca).
- Si ilegalmente lo hace de cualquier forma, ¿no está un poco fuera de lugar que lo anuncie por TV como hizo Obama, jactándose de esta acción ilegal?
- Dejando de lado lo ilegal de la acción… ¿no es un poco patético que les haya costado diez años al ejército más poderoso del mundo encontrar y matar a una sola persona?. ¿Cuál fue el método, lo mataron de aburrimiento?. Recordemos que USA tiene los medios más modernos en su arsenal, misiles, satélites, visores nocturnos, infrarojos, personal y entrenamiento. Contra un tipo que se escondía en cuevas en las montañas.
Desde el punto de vista práctico, no creo que nada vaya a cambiar mucho con la muerte de Bin Laden. El riesgo de ataques terroristas seguramente no va a variar, ya que alguien ocupará su posición eventualmente, y seguiremos sufriendo los ridículos controles aéreos a los que nos someten las aerolíneas.
El mundo es seguramente un lugar mejor sin Bin Laden, siempre y cuando el adalid de la justicia en el mundo no se enoje con alguien más cercano en la próxima escalada de violencia. Nos presentan estas cosas como la eterna lucha del bien contra el mal, la pelea de los que viven en “the land of the free” contra “el eje del mal”, pero la realidad es distinta, los buenos no existen, y los que sufren son siempre los inocentes.


mayo 2, 2011 
Obama demostro que la tiene grande, la tiene negra, la tiene peluda y la usa con quien quiere y cuando quiere. Ah, y le importa un pito lo que digan. Obvio que lo podia matar de callado y hace rato, pero esa no era la idea.