La vaca sin leche

Hoy me llegó (gracias Daniel) una frase atribuída a Adrián Rogers, pero no encontré referencia sobre el autor. De cualquier forma y mas allá de su autor, es interesante para hacer un ejercicio de sentido común. Estamos hablando de

  • Nuevo subsidio a los menores
  • Piqueteros
  • Planes “no trabajar”
  • Subsidios a desocupados
  • Viviendas gratis
  • Pensiones eternas a soldados
  • …y un largo etcétera

Con el concepto bíblico de “pide y te será concedido”, hoy se han multiplicado las demandas al Estado para que se haga cargo de situaciones de diversaíndole, que más allá de la justicia del reclamo, no son su responsabilidad.

El campo pide que no se les apliquen retenciones. Y cuando hay sequía, piden que se los eximan de impuestos o les den subsidios. ¿Hay alguna culpa del Estado en la sequía? (Nótese que estoy hablando del Estado y no del gobierno de turno). Muchachos, cuando les va bien, inviertan en sistemas de riego.

Un grupo de gente desafortunada toma un espacio público, y para abandonarlo reclama que se les entreguen terrenos y viviendas. ¿No es extremadamente injusto para todo el resto de la población, y me refiero a los que trabajamos y alquilamos con mucho sacrificio, o los que después de varios años de ahorrar y posiblemente sacrificar vacaciones y lujos nos compramos un departamento con una habitación?.

El Estado no es una vaca lechera de ubres infinitas. El rol del Estado es adminstrar. La idea original era más o menos asi: Un grupo de gente se junta, y se hace llamar de alguna manera (argentinos, británicos, japoneses, nigerianos). Deciden que en lugar de estar unos contra otros, es más facil agruparse, y cuidar unos de otros. Cuando el grupo es grande, deben seleccionarse a algunas personas para administrar los recursos. Todos aportan un porcentaje de sus ganancias, para que éste grupo de personas seleccionadas los asigne a diversas necesidades: vias de comunicación, salud general, educación básica. Los menos favorecidos y que no pueden aportar, como los discapacitados, son ayudados por la mayoría de forma solidaria.

En alguna parte del camino este concepto tan simple se deformó. Dejamos de ver al Estado como el administrador de nuestros recursos, para empezar a pensar que tiene la obligación de cubrir ciertas necesidades. Pero si algo no cambió, es el origen de los fondos utilizados para cualquier fin a que se destinen: el dinero sale de nosotros mismos, de nuestros aportes.

Un ejemplo de desmanejo: En el 2001, el país se incendió y tuvimos una crisis económica y social sin precedentes. Se decidió entonces dar un subsidio a los más perjudicados, un monto mínimo para ayudarlos a sobrevivir. ¿Era necesario?. Por supuesto que lo era. La crisis era palpable. ¿Entonces donde está el error?. En hacer ese subsidio eterno. En lugar de informar “vamos a otorgar este subsidio por un plazo de dos años, renovable por las cámaras si así lo deciden por un año más”, simplemente se apagó el incendio sin pensarlo demasiado.

La frase que me envió Daniel, y que está fechada en 1931, dice:

Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo.





El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.

Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo; eso, mi querido amigo, es el fin de cualquier nación.

No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola.

Y es bastante obvio que el problema no es solo de quien reclama, sino de todo el resto que termina justificando el reclamo solo porque es masivo. “Pobre gente, no tiene donde vivir” así que de alguna forma, eso justifica que tomen una casa que es de alguien más y no está utlizada.

No se confunda esto con políticas coherentes que apunten a erradicar un problema. Una cosa es darle dinero a los padres de los menores porque sí, y otra cosa muy distinta es utilizar esa misma cantidad (5000 millones de pesos mensuales en el caso del subsidio universal a los menores) para desarrollar políticas que hagan que esos padres no tengan necesidad del subsidio. Una cosa es tirar la guita en pretendidas soluciones demagógicas, y otra muy distinta invertirla en soluciones a largo plazo.

Es cierto que hay soluciones a mediano y largo plazo y necesidades inmediatas. No hay ninguna duda. Pero estamos donde estamos porque se han tomado pésimas medidas desde hace mucho tiempo. Es hora de empezar a revertirlo, y de que los gobiernos comiencen a pensar en el mediano y largo plazo, dejando de estar obsesionados con la miserable idea de conservar el poder.

Porque a esta vaca pronto se le va a acabar la leche.


2 respuestas para “La vaca sin leche”

  1. De donde sacaste que el rol del Estado es unicamente administrar?
    Acá los únicos que no trabajan son los que tienen millones en el banco. El resto de las personas vivimos para ellos.

  2. Jpio, son cosas distitnas.
    El rol del estado ES administrar los recursos públicos. Con eso hace escuelas, brinda salud, etc.

    Que los que no trabajan tienen los millones, es parte del problema.

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