Hay que tener la mente abierta

Es la frase de hoy en día. De la “New Age”. Hay que ser abiertos de mente.

Hay que creer en medicinas holísticas. Creer que “menos es mas”, y que cuanto menos haya, mas efecto nos hará. Creer que el agua tiene memoria, y que ésta se transmite por teléfono y hasta por internet.

Hay que creer que si nos agujerean el cuerpo, se nos equilibran los chakras, el chi y otras energías improbables. Pero no se pueden pedir pruebas. Hay que tener la mente abierta.

Hay que creer en apariciones fantasmales. En seres de energía. Seres del más allá. Seres atrapados en este plano terrenal. Ellos arrastran cadenas, hacen travesuras. Responden no verbalmente, sino en una tabla de madera (parecidas a las de cortar queso). Hay que creerlo. Pero no se pueden pedir pruebas. Exigir evidencias está mal visto. Hay que tener la mente abierta.

Hay que creer que se puede ver el futuro cuando tiramos cartas de cartón. Que algunas personas especiales pueden doblar cucharas con la mente. Que se puede encontrar agua con un palito de madera. Pero sin pruebas. No sea cerrado. Hay que tener la mente abierta un poco más.

Hay que creer en los astros, gobernando el destino de nuestras insignificantes vidas. Creer que su posición al momento de nacer nos marca para siempre. Hay que creer, los de sagitario son celosos. Está escrito en los astros. (Pruebe cruzar la General Paz con los ojos vendados, vamos a ver si creemos en el destino). Hay que creer, pero no pedir pruebas. Abra más la cabeza. Deje prácticamente toda la materia gris expuesta. Asi, excelente. Cada vez más abierto.

Hay que creer en hombres omnipresentes y omnipotentes. Que escuchan en todo momento lo que todos decimos y pensamos. Crea que si muere por Alá tendrá 72 vírgenes esperándolo en el paraíso. O que no descendemos del mono. Crea que una mujer puede quedar embarazada por gracia divina. Crea. Pero no pida evidencia. Solo es necesario abrir la mente un poco más.

Después de tanta apertura, donde nos piden tragar y digerir toda esta basura sin poder pedir pruebas, sin tener ninguna evidencia, en que se diferencia creer en homeopatía, astrología, religiones, videntes, medicina cuántica, a creer en hadas, gnomos y duendes?. Tenemos las mismas pruebas, es decir ninguna.

Me viene a la cabeza el cuento de Carl Sagan sobre su dragón en el garaje, que reproduzco a continuación.

En mi garaje vive un dragón que escupe fuego por la boca“.

Supongamos  que yo le hago a usted una aseveración como ésa. A lo mejor le gustaría comprobarlo, verlo usted mismo. A lo largo de los siglos ha habido innumerables historias de dragones, pero ninguna prueba real. Qué oportunidad!

- Enséñemelo – me dice usted.

Yo le llevo a mi garaje. Usted mira y ve una escalera, latas de pintura vacías y un triciclo viejo, pero el dragón no está.

- ¿Dónde está el dragón? – me pregunta.

- Oh, está aquí – contesto yo moviendo la mano vagamente -. Me olvidé decir que es un dragón invisible.

Me propone que cubra de harina el suelo del garaje para que queden marcadas las huellas del dragón.

- Buena idea – replico – , pero este dragón flota en el aire.

Entonces propone usar un sensor infrarrojo para detectar el fuego invisible.

- Buena idea, pero el fuego invisible tampoco da calor.

Se puede pintar con spray el dragón para hacerlo visible.

- Buena idea, sólo que es un dragón incorpóreo y la pintura no se le pegaría.

Y así sucesivamente. Yo contrarrestro cualquier prueba física que usted me propone con una explicación especial de por qué no funcionará.

Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre un dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe un fuego que no quema y un dragón inexistente? Si no hay manera de refutar mi opinión, si no hay ningún experimento válido contra ella, ¿qué significa decir que mi dragón existe? Su incapacidad de invalidar mi hipótesis no equivale en absoluta a demostrar que es cierta. Las afirmaciones que no pueden probarse, las aseveraciones inmunes a la refutación son verdaderamente inútiles, por mucho valor que puedan tener para inspirarnos o excitar nuestro sentido de maravilla. Lo que yo he pedido que haga es acabar aceptando, en ausencia de pruebas, lo que yo digo

Para terminar esta laaaarga entrada, un video de un cómico y escritor australiano que encontré por ahi.

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