Estamos Rodeados

Seguramente lo habrán visto por TV. Ocho alumnos de primer año del polimodal de Rosario, de la técnica Nro. 666, destrozó su aula, rompiendo todos los pupitres y demás a su alcance. Pero no solo eso hicieron… los muy nabos se filmaron, y como si quisieran demostrar que no tienen una neurona entre todos, subieron el video a Youtube.

Pero eso no es ni de cerca lo peor…

Porque lo peor es que las autoridades del colegio decidieron que no serán expulsados!!!. En palabras de las autoridades, “los chicos se mostraron arrepentidos y dispuestos a remendar lo sucedido. Por ello, no serán echados. La escuela pública tiene la obligación de educar a todos los chicos”.

SOY YO, O ESTAMOS RODEADOS????????. Quien tiene la responsabilidad de la educación de nuestros jóvenes, decide que “como se arrepintieron” no habrá castigo. El arrepentimiento es para la religión, que se vayan al cielo, pero aquí deberían ser expulsados, hacer la denuncia penal por destrozo de propiedad pública, y accionar luego por los daños para cobrar el monto adeudado. ESO ES LO LÓGICO, LO QUE DICTA EL SENTIDO COMÚN .

Lo que decidieron hacer es como pintar en un pasacalles “cualquiera puede hacer lo que quiera, no hay problema, ya que no hay ninguna consecuencia sobre las barbaridades que se les ocurra hacer”.

Hace muchos años, y por muchos años, fui árbitro de voleibol. Uno de los artículos del reglamento decía “a cada falta le corresponde un castigo”. Hasta me pareció tonto cuando lo leí. Por supuesto que a cada falta le corresponde un castigo. Asi son las cosas. Pero para las autoridades educativas de Rosario, cuando uno “se arrepiente”, las malas acciones se borran y podemos seguir felices adelante con nuestras vidas. Pero en realidad sí tiene consecuencias… les acaban de enseñar que no hay castigo. Que las faltas simplemente pueden ser ignoradas.

Y se autodenominan “educadores”.  Como dijo Humberto Cancela, delegado del Ministerio de Educación, merece otorgarse a los jóvenes “ésta y todas las oportunidades que sean necesarias”. Claro Humberto, merecen todas las oportunidades, y usted merece ser robado, golpeado y violado por una patota adolescente mal educada en su establecimiento.

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  1. Sin nada en la cabeza | Hugo Fiorentini - marzo 30, 2010

    [...] Alguna vez mencioné un artículo del reglamento de voleibol, creo que el 22.2 en su momento, que decía “a cada falta le corresponde un castigo”. Tenía todo el sentido para mi. Casi no era necesario mencionarlo. Por supuesto que a cada falta le corresponde un castigo!. Es la forma de que quien comete la falta no vuelva a hacerlo. Es la razón por la que un chico no vuelve a escribir la pared del living, después del sopapo de rigor. [...]

  2. Bajando los criterios | Hugo Fiorentini - febrero 24, 2011

    [...] casi cualquier cosa. No hay un sistema de castigos por las faltas de conducta, no se los expulsa incluso despues de romper la escuela, se les permite dar repetidas veces los exámenes hasta que los aprueben, e incluso asi, terminan [...]

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