El dinero y la felicidad
Ya lo dice el dicho popular: “El dinero no hace a la felicidad”. Normalmente, esto está dicho por alguien que no lo tiene. Obviamente, si vas a ser un infeliz, mas vale ser un infeliz adinerado que uno pobre. Pero a veces, noticias como ésta llevan a reflexionar:

Se suicidó el magnate alemán
Adolf Merckle
Según la revista Forbes, Adolf Merckle poseía la 94ª fortuna mundial, con un patrimonio estimado en 9.200 millones de dólares.
Es decir, el tipo era multimillonario. Lo que todos queremos, verdad?. En serio, uno de los cien tipos más ricos del planeta. Y se mató por la crisis financiera.
¿Se imaginan el resultado de la crisis para este buen hombre?. Seguramente cualquiera de nosotros podría vivir el resto de su vida sin trabajar con lo que le quedaría a don Merckle despues de pasar por todas las crisis, liquidar sus empresas, etc. O me van a decir que Adolf no tenía una cuentita en las Islas Caiman por las dudas, de un par de palitos verdes, o un frasco de mayonesa en la alacena con unos euritos, o unos lingotitos de oro en una caja de seguridad a nombre del sobrino, por si las cosas se ponen feas?. ¿Era necesario matarse?
Ya es tarde para Merckle. Pero por ahi es interesante que cada uno de nosotros reflexione. Yo creo que hay dos conclusiones posibles:
1 – Si Adolf Merckle, con 9200 palos verdes en su mejor época, por una crisis se mató, todos los que estamos abajos (es decir toda la población mundial menos 93 tipos) deberíamos matarnos también.
o
2 – Por ahi realmente la guita y la felicidad no van por caminos similares, y aún sin esta posición de poder mundial, se puede vivir en forma decente, con ciertos momentos de felicidad incluso.
Que se yo. Me dio pena el tipo.


enero 6, 2009 
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