Dios y The Tooth Fairy
Hace unos días hablaba con mi cuñada sobre la hija, que había perdido un diente de leche. En su inocencia, ella esperaba a The Tooth Fairy esa noche.
The Tooth Fairy es la versión inglesa -mi sobrina vive en Londres- de El Ratón Perez, que deja dinero a cambio del diente que se deposita debajo de la almohada. El Hada de los Dientes tiene la misma función en los países sajones.
Me pareció que Abigail es demasiado grande para creer en eso (tiene siete años). Mas allá de la forma en que se le miente a mi sobrina, que al parecer no es de mi incumbencia, me hizo pensar sobre cómo funcionan los sistemas de creencias.
De chicos, no tenemos ningún sistema de referencias. Nada nos es irreal, mágico o sobrenatural. Nada es ridículo o imposible. Si veo a alguien suspenderse en el aire, y no veo los alambres, voy a pensar que está volando. Y no voy a hacer muchas preguntas, si está en el aire, vuela. Creo lo que veo, creo lo que me dicen. Así aprendemos.
Entonces me dicen que hay un señor vestido de rojo, que viene del Polo Norte, y le da regalos a todos los chicos del mundo. También me dicen que un hada -o un ratón- se lleva mis dientes de leche y los reemplaza por dinero. O que hay otro señor que ha creado el mundo en una semana, y que nos mira todo el tiempo para ver si cumplimos con su código moral o nos castigará gravemente.
La parte buena de todo ésto es que, en algún momento, comenzamos a desarrollar un criterio propio, y a cuestionarnos las enseñanzas recibidas. Lo que antes era una verdad a rajatabla, empieza a tener grietas, a no cerrarnos, a dejar de tener sentido.
Un tipo que reparte regalos en una noche a todo el mundo… empieza a verse dificil de creer. Además, justamente coincide con cantidad de propagandas de juguetes. Y los chicos de familias más adineradas del barrio suelen recibir regalos más lindos que los más pobres, independientemente de si se portan bien o prendieron fuego la salita de cuatro en varias oportunidades.
A cierta edad, el proceso de recambio denticional de la dentadura primaria -o dientes de leche- empieza a verse como un proceso natural. Un poco de investigación con los adultos o internet nos revela que todos pasaron por eso, que ocurre una sola vez por cada pieza, y que los ratones son bichos mas bien asquerosos que son atraídos en mayor medida por el queso y la basura, más que por dientes abandonados debajo de las almohadas. Y de cualquier forma, ¿por qué el diente de mi vecino, aquel que recibe cada Navidad mejores regalos que yo, vale mucho mas que cualquiera de los míos?.
Es un proceso natural, que tiene que ver con el aprendizaje. Nos enseñan de chicos las cosas más tontas, los conceptos más ridículos, tal vez con la intención de nuestros padres de protegernos del mundo real. Pero al crecer, vamos generando dudas, analizando hechos. Nuestro criterio se va formando. Nos vamos educando. Y así decidimos que algunas de las cosas que nos enseñan son mitos sin sentido.
Pero siempre me llama la atención que los conceptos religiosos son más difíciles de despegar de nuestro sistema de creencias estúpidas mitológicas. Al crecer, no nos cuestionamos que…
- todos los de nuestro entorno comparten el mismo sistema de creencias, pero otra gente cree cosas diametralmente opuestas, y mutuamente excluyentes.
- hay teorías científicas que explican en forma razonable lo que nos era explicado con “magia divina”.
- la evolución de Darwin no se lleva con la creación bíblica.
- no hay forma de hacer un barco para todas las especies animales.
- por mas que recemos, las cosas siguen caminos lógicos y naturales, y no parece que alguna ayuda superior cambie el rumbo de la naturaleza.
- la gente mala muchas veces se sale con la suya, viven vidas plenas y felices con dinero robado o con actos de muy pocos escrúpulos, sin que ninguna justicia superior los castigue.
- la mayor parte de lo que podemos leer en la biblia, que nos dijeron era palabra santa, suena ridículo e injustificable.
- hay personas que solo por vivir disfrazadas, se creen poseedoras del don de interpretar lo que se puede o no hacer, decir o pensar.
- (dejar lugar para anotar otras cien contradicciones tontas)


septiembre 1, 2009 
Muy buen post!!
Me parece válido todo lo que expones, y si, estoy de acuerdo en que eso a lo que le llaman Dios, y la forma de creer todo eso es realmente como un cuento para niños, pero.
La fe, no significa creer en un dios,
fe es creer y estar seguro
de que la forma en que pasan las cosas
es la unica, que el hubiera no existe y que cada cosa que hago tendrá un fruto, tener fe es confiar en uno mismo, en el prójimo, sin temer que lo que nos ha hecho es malo o adrede, tener fe es entender que todo pasa, y nada es en vano.
Ahora, el hecho de que hayan hecho un cuento infantil de como se creó el mundo, es válido, aunque si te fijas en la biblia, pareciera que todo explica en metafora lo que verdaderamente sucedio, aunque se le adjudica a alguien la creación, la verdad es que la creación es de todos, tenemos que reconocer en la naturaleza de universo la capacidad de crecer, de evolucionar.
es como la humildad, todos creen que humildad es casi creerse cero a la izquierda y menospreciar todo lo que teneos, agachar la cabeza o incluso ser pobre.
humildad, es reconocer toda las capacidades que tenemos y reconocer que no nos an costado esfuerzo real, por que todo nos a sido dado por la evolucion, la capacidad de pensar incluso, y luego tomar todas esas cualidades y regalos del universo evolutivo, también las tienen todos los demás.
pero esto no es religión, ni ciencia ni nada de eso. es la vida, el crecimiento del pensamiento… o si lo quieren llamar así. iluminación.
y la iluminación no es para los elegidos como muchos creen ni para ceres especiales, sino, para todo aquel nacido, o no dice, que sus madres han dado a luz cuando les abrieron las puertas del mundo?
recuerda que no estamos solos, la fisica cuantica lo sabe, todos somos parte de un mismo organismo multidimancional inmutable fuera del tiempo, pero que lo incluye. eso es más bien lo que es dios. el universo entero, con todas sus dimenciones, desde fuera y desde dentro estás hecho de átomos, igual que el resto de universo, podria decirse que el átomo es Dios, “Parte un leño y me encontrarás, levanta una piedra y allí estaré”
Tenés razón hermano hombre, es que estamos madurando.
por sierto, la fe es importante para evolucionar, por que si tu ser no confía en los cambios, darás pasos en falso.